Seguro Integral de Salud (SIS): Nuevos retos

 

Este seguro presenta muchas oportunidades de mejora en la salud de personas viviendo en la pobreza, pero aún se presentan grandes dificultades en la afiliación y atención.

 

 

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 Según Visionarios Perú solo el 32% de la población de los AA.HH. de Arenal Alto en Villa María del Triunfo está afiliada al SIS.

 

“El Aseguramiento Universal es el derecho a la atención en salud con calidad y en forma oportuna que tiene toda la población residente en el territorio nacional desde su nacimiento hasta su muerte.”[1]

 

Esta frase es parte de la definición de Aseguramiento Universal en Salud (AUS) que uno encuentra en la página web del Ministerio de Salud de Perú (MINSA). Según este ideal, cada peruano, pobre o rico, debe tener la posibilidad de ser atendido en cualquier centro de salud y/o hospital, sin preocuparse del costo. La ventaja del sistema de AUS es que una mayor cantidad de la población peruana tendrá acceso a un seguro de salud que previamente no existía o era de acceso limitado.[2] Sin embargo, alcanzar el aseguramiento universal ha sido más difícil de lo que el MINSA había esperado, como ha comprobado in situ el equipo de Visionarios Perú.

 

En Perú, hay cuatro entidades que componen el Sistema de Aseguramiento Universal en Salud: Seguro Integral de Salud (SIS), Seguro Social de Salud (ESSALUD), Sanidad de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, y entidades prestadoras de salud del sector privado y compañías de seguros privados. SIS ofrece cobertura para los que viven en condiciones de pobreza o pobreza extrema. En otros casos—no pobreza extrema—se daría cobertura fraccionada en la que el beneficiario paga un mínimo de dinero para la atención. Desafortunadamente, son las poblaciones de extrema pobreza que se encuentran sin seguro y tienen mayor dificultad conseguirlo.

 

Según el Diagnóstico Situacional realizado por Visionarios Perú en Agosto 2012 en los asentamientos humanos Jesús de Nazareth, San Isidro Labrador y Santa Rosa, de un total de 232 pobladores el 58% no cuenta con seguro de salud, solo un 32% están afiliado al SIS, en tanto el 9,5% están inscritos al Seguro Social. Además, los entrevistados que manifestaron no estar afiliados al SIS, indicaron que no hicieron la afiliación por falta de tiempo y a lo engorroso que resulta el trámite, en tanto aquellos que ya están afiliados no hacían uso del SIS constantemente porque es complicado obtener atención médica, no cubre todo el tratamiento y solo pueden tener 2 atenciones al mes un mismo paciente.

 

Los Asentamientos Humanos Jesús de Nazareth, San Isidro Labrador y Santa Rosa, son ejemplos de comunidades que más necesitan de los beneficios del SIS, por sus condiciones socio económicas, mala salud y otras limitaciones. Ante dicha situación, Visionarios Perú plantea las siguientes acciones:

 

1) Visitar a los Centros de Salud del sector en los cuales funciona la afiliación al SIS para entrevistar a los encargados de la afiliación y conocer la demanda, cobertura y dificultades que tienen para la afiliación.


2) Realizar una encuesta con el fin de conocer las razones por la que las familias no se afilian al SIS y para quienes están afiliados las razones por las que no hay un uso constante del SIS.


3) Revisión de las normas legales que acompañan el proceso de afiliación del SIS.


4) Plantear un proyecto piloto que busque mejorar la cobertura de afiliación al SIS.



[2] Una breve historia de la sistema social de salud en Perú se puede encontrar en sección III del Informe Final del Comisión de Alto Nivel de MINSA, RESOLUCIÓN MINISTERIAL Nº 463-2001-SA/DM del año 2002.